Aronimink saca de quicio a los mejores del mundo

Aronimink Golf Club ya dejó claro que no piensa regalar nada. Después de dos rondas del PGA Championship, los inesperados líderes son Alex Smalley y Maverick McNealy, ambos con apenas 4-bajo par, en un tablero sorprendentemente apretado para los estándares modernos de los Majors.

Smalley, disputando apenas su quinto Major, firmó ronda de 69 golpes pese a cometer tres bogeys consecutivos en la vuelta. McNealy, por su parte, entregó tarjeta de 67 impactos, aunque dos bogeys tardíos le impidieron quedarse solo en la cima.

El dato habla mucho de lo complicado que se ha jugado el campo: el 136 acumulado de ambos es el score más alto para liderar un PGA Championship tras 36 hoyos desde Kiawah Island en 2012.

Y eso que a inicios de semana muchos pensaban que Aronimink iba a ser vulnerable.

Durante las prácticas, varios jugadores coincidían en que el campo parecía “atacable”. No es particularmente largo, el rough no luce imposible y las banderas de práctica estaban colocadas en zonas cómodas de los greens. Algunos incluso comenzaron a preguntarse qué tan bajo podría llegar el score ganador.

Pero el miércoles por la noche todo cambió. La PGA of America publicó las posiciones de bandera para la primera ronda y rápidamente los jugadores entendieron el mensaje: no habría festival de birdies.

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Las ves y dices: ‘wow, las están llevando al límite’”, comentó Scottie Scheffler.

Y tenía razón. Aronimink se transformó por completo. Banderas pegadas a las pendientes, esquinas imposibles y greens que castigan cualquier error mínimo han convertido esta edición en una prueba mucho más cercana al golf clásico de Major que al estilo agresivo y moderno que muchos esperaban.

Muchas de las banderas de hoy eran absurdas”, añadió Scheffler. “Estaban muchísimo más metidas de lo que pensábamos”.

El número uno del mundo logró sobrevivir con una ronda de 71 golpes (+1), suficiente para mantenerse en contienda con 2-bajo par total, apenas a tres golpes de la punta. Aun así, fue su primera ronda sobre par en el PGA Championship desde la tercera ronda de 2024.

Y quizá eso resume perfectamente lo que está pasando esta semana en Aronimink: nadie está realmente cómodo.

-Con información de AP