Un Carlos Ortiz diferente regresa al Masters de Augusta

Han pasado cinco años desde que Carlos Ortiz conoció Augusta National. Una experiencia que hoy no vale mucho recordar porque el tapatío es “completamente otro jugador”. 

El mexicano regresa esta semana a The Masters, el primer Major de la temporada, sin sed de revancha ni cuentas pendientes. Ortiz se asume actualmente como un golfista mucho más maduro y claramente con mayor bagaje en estos escenarios. Listo para el desafío, para enfrentarse de lleno al diseño de Alister MacKenzie y Bobby Jones. 

Estoy mucho más completo, y no solo como jugador de golf, sino como persona”, dice el tricolor, en entrevista vía zoom con GOLF SHOT. “Esa primera vez, en 2021, la verdad no recuerdo bien si me llevé algo de aprendizaje o no . Ahorita sé que estoy mucho mejor preparado y emocionado de volver a competir en otro Major, en un evento como el Masters. Han sido cinco años de experiencias y me han hecho completamente otro jugador”. 

Carlos Ortiz

Durante este último lustro, el nacido en Guadalajara cambió de circuitos (de PGA Tour a LIV Golf), compitió en dos Juegos Olímpicos (Tokio 2020 y París 2024) y ha sumado otras cuatro victorias como profesional. 

Pero lo mejor que le pudo haber pasado a Carlos previo al Masters fue precisamente la actuación que le valió su invitación a Augusta National: su cuarto lugar en el U.S. Open de 2025. Hace menos de 10 meses, en uno de los campos más complicados de Estados Unidos, Oakmont, el mexicano se colocó en posiciones de contienda por el título, incluso empatando la primera posición en el back-nine del domingo. Aunque la victoria terminó en el putter de J.J. Spaun, Ortiz encontró claridad y vislumbró nuevos caminos para pelear en escenarios de máxima exigencia.

El U.S. Open fue una experiencia para darme cuenta que no se necesita un golf perfecto para competir en un Major. Me gustó mucho saber que con jugar un buen golf –no uno espectacular– tengo para competir en el back-nine, que al final de cuentas es lo que uno quiere: tener chance en los últimos nueve hoyos”, comenta el miembro de Torque GC en el LIV Golf. 

Carlos Ortiz juega el hoyo 17 del Oakmont Country Club durante el U.S. Open de 2025

“Me gustó esa sensación: el estar bajo presión. Lo disfruté mucho y me dio mucho aprendizaje; me llevé buenas enseñanzas para enfrentar lo que viene, no solo en los Majors sino también en cualquier torneo que enfrente”. 

En su primera actuación en Augusta National, Ortiz debutó con una ronda de 82 golpes, por lo que su 71 del viernes no fue suficiente para superar el corte. Cinco años después, el tapatío —ya con mucha mayor madurez y sensatez— tiene claridad en su manera de afrontar todo tipo de experiencias, dentro y fuera del golf.

Al principio de mi carrera, en los Majors quería ponerle algo más especial y realmente no debe ser así. Es otro tiro, otro torneo, otro campo, otra semana. Debes pegar poquitas, es todo. La importancia se la pone uno en la cabeza. Ganes o pierdas, la vida sigue y nada cambiará. Al día siguiente, tengo que despertarme, llevar a mis hijas a la escuela, jugar y seguir. Trato de vivir igual que en el campo: hacer mi mejor esfuerzo todo el tiempo. Y cuando uno se levantaba intentando hacer su mejor esfuerzo todos los días, nada cambia, solo ser la mejor versión de uno mismo, y si no puedes, al día siguiente vuelve a intentar. Así es en la vida y en el golf”, analiza el mexicano, de 34 años de edad.

https://golfshot.mx/2026/04/04/majo-marin-es-la-nueva-reina-de-augusta-national/

El Masters puede ser un campeonato que intimida. Son 90 años de tradiciones vigentes: un campo sumamente retador, patrones en multitudes y frente a la televisión, historia palpable. Competir en Augusta National puede ser tan desgastante que, desde 1936, solo un jugador —Fuzzy Zoeller, en 1979— ha logrado ganar en su debut.

Es un ‘torneazo’. Crecí viéndolo en la televisión. Es de los pocos torneos que veo en la televisión si no lo estoy jugando y estoy muy emocionado de volver a estar ahí”. 

–Entonces, ¿cómo enfrentarlo?–

Al final es un torneo de 72 hoyos y debes meter tu pelota en menos golpes posibles para ganar. Así tiene que ser, en cualquier evento o ronda de práctica: siempre dar todo, en máxima intensidad, sacar lo mejor de cada tiro y de cada situación. Si tus días normales se parecen a tus días de torneo, es porque estás haciendo las cosas bien. Uno puede planear pero al final de cuentas –y como puede pasar en la vida– nada sale como lo planeas. Debes saber bien cómo jugar el campo. En cuáles banderas ser y no ser agresivo. Pero la idea no cambia, es como cualquier otro campo de golf. Hay que hacerle poquitas. Enfocarte en los lugares que debes estar y evitar en los que no”.