PAR 4- Los Majors necesitan de Tiger Woods
Durante el último par de décadas, a cada torneo del PGA Tour le beneficia la presencia de Tiger Woods, incluso a los lujosos y prestigiosos Majors. La extensa cobertura que se le hace al “mejor de todos los tiempos” ha tenido tintes de obsesión por parte de los medios de comunicación, patrocinadores y, por supuesto, aficionados.
Estamos a un par de semanas para que comience el PGA Championship, el segundo grande en el calendario y el cual tiene al “Tigre” registrado para jugar en el Southern Hills Country Club, aunque podría no hacerlo por su condición física, gastada tras las caminatas en el Augusta National. Seguramente los propios organizadores del evento están al pendiente del veterano, quien ya visitó el campo, la misma rutina realizada previo a The Masters.

En los últimos cinco años, el mejor registro en ratings del PGA Championship fue la edición de 2018, cuando 8.4 millones de televidentes (solo en Estados Unidos, de acuerdo a cifras de CNBC) observaron la ronda final, en la cual Woods terminó en segundo lugar. Durante 2021, los números mejoraron, pero todavía no quiero adelantarme al porqué.
CBS, cadena que transmite desde el Augusta National durante el fin de semana, presentó que 10 millones de personas observaron la jornada dominical, un aumento del 7 por ciento del año pasado, y ESPN, responsable durante miércoles a viernes, informó que su audiencia escaló hasta el 21 por ciento. Ustedes mismos pueden responder la pregunta: ¿Quién se ausentó en 2021 pero asistió en 2022?
Cuando esta misma persona ganó en la edición de 2019, más de 37 millones presenciaron el momento desde la comodidad de sus hogares, presumió CBS en su momento.

Tanto el US Open, como The Open Championship no presentaron diferencias tan drásticas. La audiencia de la transmisión del certamen estadounidense en 2021 –sin la presencia de Woods– fue un 76% más alta que en 2020, la cual que se jugó en septiembre debido al Covid-19. Para NBC –que reportó estas estadísticas–, fueron sus mejores cifras en un evento de golf desde la victoria “felina” en el Tour Championship de 2018. El torneo británico también mejoró sus cifras del 2019 (2020 no se jugó por la pandemia), una alza del 8 por ciento.
En el US Open de 2020 y en The Open de 2019, Tiger no pasó los cortes para el fin de semana.
El impacto de Woods es global. Por ejemplo, hasta en la única edición que asistió al WGC México Championship, el aforo en el Club Chapultepec aumentó, en comparación al resto de los años. En cuanto se confirmó su presencia, se elevó las ventas del boletaje en más del 50 por ciento de lo que ya se había vendido y las entradas se agotaron para el fin de semana.
Toda esta presencia mediática sobre Tiger forma parte la importancia que tiene sobre los torneos, por más prestigiosos que sean. Lo vimos durante todo un mes, incluso un poco más, previo a The Masters y la semana pasada, cuando un helicóptero de una televisora local capturó una ronda de práctica en Southern Hills.
Pero existe otro héroe (o villano) que podría beneficiarle al PGA Championship, y es su último campeón: Phil Mickelson. El zurdo se encuentra envuelto en polémica tras polémica, mas estaría presente a partir del 19 de mayor, al tramitar su registro para competir.
Hace un año, cuando se coronó a sus 50 años de vida (récord), el rating del domingo fue el segundo más alto desde el mencionado 2018.

Reportero. Egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Con experiencia en múltiples eventos dentro del PGA Tour, LPGA, Korn Ferry Tour, PGA Tour Latinoamérica y Federación Mexicana de Golf. Sobre el campo, juega a no pasarse de 100.