Latinoamericanos toman Europa como alternativa para brillar
[ANTALYA, TURQUÍA] Hoy arrancó una nueva edición del Turkish Airlines Open con un field de 145 jugadores, de los cuales apenas tres son latinoamericanos: el brasileño Fred Biondi, campeón individual del Campeonato Nacional de la NCAA con los Gators en 2023; el argentino Andrés Gallegos —ambos en su primera temporada en el DP World Tour—, y el paraguayo Andrés Zanotti, miembro de este circuito desde 2009.
La mayoría de los golfistas amateurs latinoamericanos de alto rendimiento pasan por universidades en Estados Unidos, compitiendo al más alto nivel mientras concluyen sus estudios. Algunos de ellos, los más consistentes, logran clasificarse directamente al PGA Tour Américas o al Korn Ferry Tour, e incluso tienen la posibilidad de obtener un boleto directo al máximo circuito a través del programa PGA Tour University. Además, las escuelas de clasificación para estos circuitos se disputan en Estados Unidos y, antes de la pandemia, existía la posibilidad de acceder al PGA Tour Latinoamérica desde sus propios países. Factores que hacen que el Viejo Continente no siempre sea la opción más atractiva.
“Cuando yo empecé como profesional todavía existía el PGA Tour Latinoamérica y había Q-Schools en Argentina”, mencionó Gallegos al término de su ronda.

“Mi meta siempre fue jugar en Europa (en el DP World Tour), pero conseguí la tarjeta para el PGA Tour Latinoamérica y al final de esa temporada, me clasifiqué al Korn Ferry Tour”, continuó el jugador de 30 años.
Un camino poco común entre los jóvenes golfistas, cuya principal aspiración suele ser el PGA Tour.
“De pequeño, mi padre veía mucho el Tour Europeo porque era muy fan de Seve [Ballesteros]. A partir de ahí, mi motivación fue jugar en este circuito”, confesó el nacido en Lobos, Argentina.
La historia de Biondi es distinta. Ganó el torneo más importante del golf colegial, llegó a ser noveno en el ranking mundial amateur y recibió varias invitaciones para competir en el circuito estadounidense. Sin embargo, su transición al profesionalismo no fue sencilla y los resultados tardaron en llegar.
“El año pasado me quedé sin estatus en ningún tour y jugué el Q School del Korn Ferry Tour y del DP World Tour, y conseguí tarjeta en ambos”, comentó el brasileño.

“Decidí jugar en este tour. Los dos son élite; este quizá es un poco más complicado porque las condiciones de los campos varían mucho semana a semana y se necesita mucha adaptación. Pero ambos son grandes circuitos”, añadió Biondi.
Esta es la tercera temporada en la que los diez mejores jugadores del circuito europeo que aún no son miembros del máximo circuito obtienen su tarjeta para el siguiente calendario, un incentivo que poco a poco puede acercar a más latinoamericanos a este tour.
“Sin duda, esa fue una de las razones por las que decidí jugar acá. Creo que eso, y el hecho de que Gallegos y yo estemos compitiendo de este lado, pone más reflectores sobre el tour para otros jugadores latinos. Creo que empezarán a verlo como una vía hacia el PGA Tour”, explicó Biondi sobre la posibilidad de dar el salto al circuito estadounidense.
En décadas anteriores, figuras argentinas como Roberto De Vicenzo y Ángel Cabrera hicieron del DP World Tour su segunda casa. Con el tiempo, la presencia latina en Europa fue disminuyendo, en parte por la creación de los circuitos de ascenso del PGA Tour.
Hoy, sin embargo, se abre una nueva puerta para los jugadores de la región. Y aunque en Turquía solo hay tres representantes en el field, parece ser solo cuestión de tiempo para que ese número comience a crecer.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabajando en sus dos grandes pasiones, el golf y el cine. Actualmente es periodista de golf con un programa de radio semanal en La Octava Sports y es conductor en el podcast Bola de Caimanes. Ha colaborado en TV en programas cómo Adrenalina Golf y en medios impresos como Reforma, Milenio y Golf & Spa.
Es también productor de cine donde ha producido películas como Gimme The Power, Ilusión Nacional.