Rory McIlroy abre fuerte su camino rumbo al ‘bi’ en el Masters
[AUGUSTA] Este 2026 se cumplen 24 años desde la última vez que un campeón logró defender su título en Augusta National Golf Club, una hazaña que solo ha ocurrido en tres ocasiones a lo largo de la historia del Masters Tournament: Jack Nicklaus en 1965 y 1966, Nick Faldo en 1989 y 1990, y Tiger Woods en 2001 y 2002.
Tras los primeros 18 hoyos de esta edición en 67 golpes (5-bajo-par), el campeón defensor, Rory McIlroy, se irá a descansar como colíder con un acumulado de cinco bajo par, colocándose nuevamente en posición de hacer historia en el campo más emblemático del golf.
Apenas el año pasado, el norirlandés se convirtió en el sexto jugador en completar el Grand Slam de carrera, y este domingo podría unirse a un grupo aún más exclusivo: el de los golfistas capaces de ganar en años consecutivos en Augusta.
McIlroy entiende perfectamente lo que está en juego y, lejos de evitarlo, abraza esa presión como parte fundamental de competir al más alto nivel. A pesar de lo laureado de su trayectoria —y de haber conquistado finalmente lo que durante 17 años se le había negado—, las emociones siguen intactas.
“Estaba nervioso, estaba ansioso, como siempre suelo estar en el tee del uno del primer Major del año. La primera ronda de las 16 más importantes del año. Me da gusto sentirme así, como en otras ocasiones. Me preocuparía no sentirlo, porque significaría que ya no me importa”, explicó el actual número dos del mundo después de entregar una tarjeta de seis birdies y apenas un bogey.
Pero no todo fue tensión. También hubo una sensación distinta: confianza. Una libertad para jugar que parece haber llegado tras quitarse el peso histórico de encima el año pasado.
“Lo que sí fue diferente es que durante los primeros siete hoyos no le pegué muy bien a la bola, y antes eso me habría hecho perder confianza. Esta vez me mantuve firme, seguí confiando en que eventualmente lo encontraría. Eso sí fue distinto”, añadió sobre sus sensaciones en el campo.
Esa combinación —experiencia, confianza y hambre competitiva— vuelve particularmente peligroso al cinco veces campeón de majors, especialmente bajo las condiciones que presenta el campo este año. Sin lluvia en el pronóstico, Augusta se juega firme, rápido y exigente, un escenario que suele premiar la paciencia, la lectura y la seguridad en uno mismo.
McIlroy abrió su propia caja de Pandora en 2025. Ahora, con menos presión y más convicción, el límite parece estar más lejos que nunca.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabajando en sus dos grandes pasiones, el golf y el cine. Actualmente es periodista de golf con un programa de radio semanal en La Octava Sports y es conductor en el podcast Bola de Caimanes. Ha colaborado en TV en programas cómo Adrenalina Golf y en medios impresos como Reforma, Milenio y Golf & Spa.
Es también productor de cine donde ha producido películas como Gimme The Power, Ilusión Nacional.