Tiger Woods y sus rivales

De los 25 jugadores que han llegado al número uno del ranking mundial, solo dos —Luke Donald y Lee Westwoodnunca lograron ganar un Major. A ambos les tocó competir en plena época de Tiger Woods.

Woods ha sido un pilar fundamental para este deporte. Gracias a él, el golf recuperó su lugar dentro del mainstream: los patrocinadores voltearon a ver al PGA Tour y a los Majors, y logró —al igual que Michael Jordan, Messi o Tom Brady en sus respectivos deportes— que más aficionados no solo lo vieran por televisión, sino que acudieran a los ranges y campos a practicarlo.

Pero no todo fue miel sobre hojuelas. Tiger Woods le negó a toda una generación de golfistas la posibilidad de llenar sus vitrinas con títulos importantes.

Luke Donald y Tiger Woods

En 1997, año en el que Tiger ganó su primer Major —su primer Masters de Augusta—, un servidor cumplía 15 años, es decir, entraba de lleno en la flor de la pubertad. Woods despertó en mí esa curiosidad por este deporte y me convirtió en un fanático del golf para toda la vida. Pero, como buen puberto, también me especialicé en llevar la contraria: el que siempre ganaba no iba a ser mi favorito. Yo apoyaba a los underdogs, que en esa época, ante semejante dominio, todos lo eran.

Fue así como los Spurs de David Robinson y David Duval se convirtieron en mis grandes ídolos. Evidentemente, hicieron poco o nada frente a Jordan y sus Bulls, y frente al Tiger Woods que terminó ganando 15 Majors.

Greg Norman, el segundo jugador en la historia con más semanas como número uno del ranking mundial —muchas de ellas durante la era Tiger—, solo pudo ganar dos Majors. David Duval, quien prometía ser el gran redentor del golf estadounidense y que debutó como profesional apenas tres años antes que Woods, solo consiguió un Abierto Británico. Y Phil Mickelson, su gran rival, a pesar de ganar seis Majors, obtuvo el primero hasta los 33 años y nunca logró ser el número uno del mundo, pese a que le sobraban credenciales.

David Duval y Tiger Woods

Súper estrellas como Adam Scott, Justin Rose o Sergio García tuvieron que conformarse con un solo Major. Y qué habría sido de las carreras de Ernie Els y Vijay Singh si no les hubiera tocado coincidir, en algún punto de su trayectoria, con el GOAT.

Sin olvidarnos, por supuesto, del escocés Colin Montgomerie: 54 victorias como profesional, 31 de ellas en el Tour Europeo, cuarto jugador de todos los tiempos con más títulos en ese circuito, y que se quedó no solo con las ganas de ganar un Major, sino también de conseguir una victoria en el PGA Tour, el circuito “de casa” de Woods.

Aunque, curiosamente, Latinoamérica puede presumir una victoria sobre Tiger en los bastones de Ángel “Pato” Cabrera, quien en pleno prime de Woods le ganó el US Open 2007 en Oakmont por un golpe, incluso cuando Tiger salió a la ronda final con dos golpes de ventaja sobre el argentino. Dos años después, en 2009, Cabrera se enfundó el saco verde en Augusta National tras tirar cuatro golpes menos que Woods, quien terminó sexto esa semana.

https://golfshot.mx/2025/12/26/el-balance-de-los-golfistas-mexicanos-en-2025/

¿Habrían ganado Luke Donald y Lee Westwood un Major si Tiger no hubiera existido? ¿Habría Phil Mickelson llegado a ser número uno del mundo o completado el Grand Slam en su carrera? ¿Duval se habría mantenido muchas más semanas en la cima del ranking? ¿Habrían García, Scott y Rose tenido mayores oportunidades de sumar grandes?

Son preguntas que nunca tendrán respuesta. Pero lo que sí sabemos —aunque nuestro yo puberto a veces se resista a aceptarlo— es que fuimos afortunados de crecer en la era de Tiger. Y también de ver a todas las figuras extraordinarias que lo rodearon.

Muchas felicidades a Tiger Woods por sus 50 años. Ojalá que en 2026 lo veamos enfrentarse nuevamente a Ernie Els y Vijay Singh en el Champions Tour, como lo hizo a principios de los 2000 en el PGA Tour.