Mi Altar del Día de Muertos
El altar de muertos me parece uno de los simbolismos más emotivos dentro de la cultura mexicana. Mantener vivos a quienes ya se fueron, al mismo tiempo que se tiene la fe de que, al menos una noche al año, volverán a estar contigo, es un acto profundamente humano y poético.
Cada año, en los primeros días de octubre, empiezo a planear el altar de muertos que por fin voy a poner, pero por una u otra razón, nunca sucede. No sé si es falta de tiempo o el pretexto que me invento para no decidir a quiénes quiero incluir. Podría dedicarlo a mis músicos favoritos que ya no están —John Lennon, Jim Morrison, Ian Curtis y un largo etcétera—, a mi cineasta predilecto, Federico Fellini, a familiares que ya no me acompañan o a los golfistas que me hubiera encantado ver jugar en vivo: Bobby Jones, Sam Snead, Seve Ballesteros y muchos más.
Este año no quise quedarme con las ganas. Y si no puse un altar en casa, por lo menos escribo este texto a manera de altar. Pero en lugar de recordar personas o mascotas, decidí poner en él momentos del golf que me gustaría que regresaran.
La era Tiger Woods del 2010

El jugador más dominante de todos los tiempos, en su etapa más dominante. Diez victorias, incluidos tres Majors. El rating del golf por los cielos y los noticieros deportivos del mundo llenos de noticias sobre él.
Tener un golfista dominante siempre le hace bien al golf, pero tener un golfista dominante con la personalidad y el magnetismo de Tiger Woods lo coloca en otro nivel.
Hoy disfrutamos ver a Scottie Scheffler, pero ojalá moviera la aguja como la movía Tiger.
Abraham Ancer en los Majors

El mexicano se veía cada vez más cómodo en los campeonatos grandes. Salió en el grupo final de un Masters, firmó la ronda más baja del PGA Championship en Kiawah y en 2022 tuvo un domingo espectacular en St. Andrews.
Lamentablemente, la falta de puntos del ranking mundial en LIV Golf lo ha alejado de estos torneos. Afortunadamente para los fans mexicanos, Carlos Ortiz regresará al Masters y al U.S. Open de 2026, y Ancer aún tiene la posibilidad de pelear por boletos al U.S. Open y al Open Championship.
Jon Rahm ganando

Parecen ya muy lejanas esas épocas en las que Rahm conquistaba Augusta, Riviera o Torrey Pines. El 2025 lo despedirá como su primer año sin victorias ni protagonismo en los grandes.
Ese jugador que, si no arrancaba el domingo como líder, en algún punto del día tomaba la punta y terminaba besando el trofeo, se convirtió en alguien que nos acostumbró a verlo perder desempates. Incluso nos enseñó que ninguna ventaja está a salvo: en los últimos Juegos Olímpicos dejó ir una amplia diferencia en los últimos nueve hoyos de Le National y ni siquiera subió al podio.
Veladoras listas, flor de cempasúchil puesta y papel picado en su lugar. Ojalá estos momentos del golf regresen pronto, porque sin duda los extrañamos… y nos hacían bien a todos.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabajando en sus dos grandes pasiones, el golf y el cine. Actualmente es periodista de golf con un programa de radio semanal en La Octava Sports y es conductor en el podcast Bola de Caimanes. Ha colaborado en TV en programas cómo Adrenalina Golf y en medios impresos como Reforma, Milenio y Golf & Spa.
Es también productor de cine donde ha producido películas como Gimme The Power, Ilusión Nacional.